Desde pequeña resaltaba su belleza. Tenia unos grandes ojos que demostraban sinceridad, unos ojos de los que te confiabas para que te guiasen al infinito. Sus cabellos largos, lasios y negros brillaban, al igual que su pequeña y tímida sonrisa, brillante como las nubes blancas.
Creció y su bellesa mejoró, aún era una belleza infantil pero con rasgos caracteríticos de la madureza.
Sus pasos eran estilizados, caminaba con seguridad, sin miran al suelo ni atrás. Si se equivocaba que mas daba, ella no queria volver al pasado para no cometer los mismos errores. Eso la convertía en un chica un poco cobarde, insegura a veces de sus actos. Aún así se arriesgaba, aunque no sabía si saldrían bien sus actos.
Nunca tuvo miedo de enamorarse, veía éste hecho algo natural. Cuándo lo hizo sintió gran felicidad hasta que todo acabó, luego sus lagrimas las destrozaron. Pero salió adelante.
Siempre que caía se levantaba, sin miedo a volver a caer.
Así era y será Camila.

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